Les invitamos a escuchar música interpretada con los inusuales instrumentos de la orquesta de cámara uzbeka de instrumentos folclóricos "Sogdiana". Su titulo es "Toofan", una pieza musical del compositor iraní Bijan Mortazi. La música forma parte del ricamente diverso país que es Uzbekistán. La interpretación con instrumentos folclóricos es fuerte y bien robusta al poseer variados tipos de instrumentos, ya sea creados aquí o incorporados desde otras culturas debido, en algunas ocasiones, a la influencia inevitable que trajo a esta tierra el permanente flujo de comercio y cultura desarrollado por la Ruta de la Seda. Instrumentos diversos como el Gidjak, el Kobuz, el Doira, el Dutar, el Tanbur, el Rubab, el Nay, el Chang, el Surnay, el Karnay, el Nogora o Nagara y otros dieron una consistencia a la cultura uzbeka. El conservatorio de Tashkent, fundado en 1918, junto con sus sucursales repartidas por las ciudades de Bujará, Ferganá y Samarcanda, ha aportado a desarrollo del arte del país. Prueba de ello es la creación de la orquesta filarmónica estatal de Uzbekistán, en 1936, cuyo aporte en el ámbito de la cultura ha influido en varias generaciones y ha entusiasmado a muchos jóvenes a seguir su vida dedicados al bello arte de la música.
La primera
edición de este Festival fue en 1997 por iniciativa del primer Presidente de la
República de Uzbekistán, Islom Karimov, y tradicionalmente se realiza cada dos
años en la plaza más espectacular de Asia Central, la plaza Registán, que está
situada en el centro de Samarcanda y data de los siglos XV-XVII.
La palabra
“Registán” significa “el lugar de arena”. El Registán surgió
como centro de artesanía y comercio, ya que era el cruce de seis caminos que
salían desde las puertas de la ciudad, donde se compraban y vendían las
mercancías traídas por las caravanas de la Ruta de la Seda.
Samarcanda,
siendo la capital del gran Imperio de Tamerlán, reunía los mejores talentos de
esa época: científicos, arquitectos, poetas, cantantes cada uno de cuales
glorificó esta ciudad de Oriente.
Entonces, así y como desdehace siglos,
Samarcanda reune a los mejores talentos en la Plaza Registán en el Festival
Sharq Taronalari. Es una verdadera fiesta donde se representa la multitud y
diversidad cultural y de tradiciones del mundo, y cada vez se convierte en un
acontecimiento más importante no sólo para Uzbekistán sino para toda la región
de Asia Central, a la que acuden participantes del festival de diferentes
paises.
Durante el
festival se realizan diferentes exposiciones de artículos nacionales, concursos
de músicos, cantantes y bailes, mercados artesanales y conferencias. El
festival dura casi una semana, y concluye con un gran concierto donde los
ganadores de los concurso se representan las actuaciones que les han convertido
en ganadores. Es un acontecimiento muy bonito y espectacular que merece la pena
ver, porque es algo único. La plaza Registán nocturna es un magnífico escenario
para estas actividades, más aún cuando se encuentra tan preciosamente
iluminada, con fuegos artificiales y sobre todo rodeado de un ambiente mágico.